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¿Una partida de...LA BÚSQUEDA DEL ANILLO?


El juego ha estado diseñado por el trío formado por Marco Maggi, Francesco Nepitello (autores de La Guerra del Anillo o La Batalla de los Cinco Ejércitos) y Gabrielle Mari (Sombras sobre Londres). Las ilustraciones corren a cargo de John Howe, el cual da vida a todos los juegos del Señor de los Anillos del dúo de autores italianos. Se trata de un juego de 2 a 5 jugadores, aunque cuenta con solamente dos roles asimétricos que pueden dividirse si jugamos a más de dos. Su duración es de unas 3 horas, aunque al contar con dos partes podemos partir la experiencia a la mitad, y una edad mínima recomendada de 13 años.


Ser el portador del anillo no es una responsabilidad banal. Mientras un joven mediano se desplaza por el bosque en dirección a Bree, los Nazgûl intentan percibir la presencia del hobbit para recuperar ese poderoso anillo que otros quieren destruir. Frodo deberá ser sigiloso si no quiere caer en las garras de los jinetes, que le superan en número, pero solo será cuestión de tiempo que encuentre aliados como Trancos o el poderoso Gandalf, que escoltará al joven durante su camino hacia Rivendell.


Bajo un tema más que bien implementado, La Búsqueda del Anillo nos propone un juego de desplazamientos ocultos en el que encontramos dos bandos asimétricos. Un juego dividido en dos partes que mantienen muchas de sus mecánicas pero que cambia en el modo de actuar del bando del bien y permite que pueda ser disfrutado en dos sesiones, haciendo que su duración sea un impedimento menor.


En este juego encontramos una experiencia dividida en dos partes. En cada una de las partes, un jugador controlará al portador del anillo, o al bando del bien, mientras que uno o más jugadores controlarán a los Nazgûl u otro tenebroso personaje, persiguiendo a los primeros para corromperlos. En cuanto a reglas, nos centraremos en la primera parte, explicando los cambios que surgen en la segunda, que mantiene muchos elementos idénticos aunque, para el portador del anillo, cambie drásticamente la experiencia.


En esta primera mitad, Frodo debe llegar hasta Bree sano y salvo, mientras los cuatro jinetes le persiguen, le buscan y le intentan corromper. El progreso de esta primera fase está dividido en jornadas: dos turnos diurnos y uno nocturno.


Frodo empezará en una localización que el otro bando desconoce y su objetivo es llegar a una de las casillas del lado opuesto del tablero, para poder entrar a salvo en Bree. Para ello, en cada turno irá anotando el número correspondiente a la casilla a la que quiere desplazarse. En La Búsqueda del Anillo encontramos un sistema de movimiento que se compone de localizaciones unidas por puntos, de modo que Frodo deberá invertir varios turnos, en los que escribirá un punto, hasta que pueda llegar a la siguiente localización. Este sistema de desplazamiento, que hace que durante varios turnos no se haya movido del mismo sitio, permite que los Nazgûl puedan tener un margen de tiempo para pillar al peludo.


Los Nazgûl, que pueden ser controlados por uno o varios jugadores, usan a sus peones, que siempre estarán a la vista del portador del anillo, para irse desplazando por el tablero en busca del mediano. El desplazamiento de los Nazgûl es distinto al del mediano, haciendo que éste dependa del tipo de vía por la que viajan, ya sea un camino o un simple senda, la cual es más lenta de superar. Las acciones que pueden llevar a cabo, utilizando dados en algunas de ellas, les permiten indagar la posible localización del hobbit.


En cuanto a la investigación de la posición de Frodo podrán obtener información de las distintas secciones que dividen el mapa en filas y columnas, o preguntar si ha pasado por este lugar con anterioridad. En cualquiera de los casos, cuando crean saber su paradero, podrán interceptarlo para corromperlo. Estos encuentros no se resuelven en forma de combate, sino que harán que Frodo aumente en su track de corrupción y, tras esto, pueda huir para intentar conseguir su objetivo. La corrupción es obtenida mediante un sistema de losetas ocultas que hacen que la cantidad obtenida no sea totalmente predecible y que, mediante algunas cartas de brujería, puedan añadirse losetas de mayor valor.


Aunque esta sea la estructura básica, en La Búsqueda del Anillo encontramos más elementos que enriquecen esta carrera con movimientos encubiertos. Frodo cuenta con aliados que le permiten usar habilidades.

Por su parte, los Nazgûl pueden mejorar sus turnos a través de la búsqueda de información acerca de Bolsón. Estas fichas, colocadas al azar, pueden ser encontradas mediante la indagación de los jinetes y les permitirá desarrollar sus poderes de forma permanente y, finalmente, obtener el poder del Señor de los Nazgûl.


Durante el tercer turno de cada jornada caerá la noche y las cosas se pondrán feas para el hobbit. Si éste quiere desplazarse, deberá corromperse por no descansar lo suficiente. Los jinetes, aprovechando la oscuridad, tendrán un beneficio en su desplazamiento, pudiendo recorrer hasta dos tramos de senda cuando el sol haya desaparecido del cielo. ¡Cuidado con estos oscuros turnos si quieres que Frodo llegue a buen puerto!


Adicionalmente, ambos bandos cuentan con cartas con eventos y ayudas varias. Mientras que el portador del anillo tiene un mazo para cada una de las dos partes del juego, los Nazgûl tienen un mazo que será usado en ambas mitades del juego. Estas cartas permiten romper las reglas habituales de varios modos distintos. Por ejemplo, Frodo puede contar con aliados, representados por tokens sobre el tablero, que pueden entorpecer a los oscuros caballeros, mientras que otras cartas pueden usarse como reacción a efectos de indagación o búsqueda, evitando que el mediano sea descubierto o, si tienes pericia suficiente, para farolear con la localización del mismo.


Al final de esta parte el juego incluye un modo de guardado que nos permite dejar la mitad de la expe