• Mekoides

¿Una partida de... DICE FORGE?



Acabas de recibir una oferta irrechazable. Los dioses te han elegido para participar en un torneo que puede convertirte en un semidiós. Para vencer deberás hacer frente a diversos enemigos y realizar las ofertas apropiadas en el templo divino.

Tus mejores armas no serán esta vez espadas o arcos, ¡si no unos poderosos dados mágicos que irán transformándose durante el torneo haciéndose cada vez más potentes!


Para vencer en una partida necesitas más gloria que cualquier otro jugador, y ésta se consigue realizando tareas heroicas en las islas celestiales del reino divino. Tus dados son la clave para conseguir oro, reunir fragmentos y alcanzar esas legendarias hazañas. Durante el juego necesitarás reforjar tus dados para crearte tu propia suerte si vas a convertirte en el nuevo semidiós del reino divino.


El esfuerzo para conseguir el favor divino está plagado de peligros, y vas a necesitar todas las bendiciones que puedas conseguir. La base de estas bendiciones divinas está en los innovadores dados personalizables que vas a usar en cada turno. Al principio del turno de cada jugador tirarán sus dados para recibir los recursos que muestren, oro, fragmentos solares, fragmentos lunares o gloria. Evidentemente, la gloria es necesaria para ganar la partida, pero el oro y los fragmentos son básicos para mejorar tus habilidades y lograr gestas heroicas.


En nuestro turno podremos hacer uso de los recursos obtenidos gracias a los dados (que pueden ser oro, puntos, trozos de luna o trozos de sol), para adquirir mejoras en forma de cartas (presentes en un tablero central que es sencillamente precioso), o para acudir al templo de los dioses, donde podremos adquirir nuevas caras para nuestros dados.




Siempre que busques formas de mejorar tus dados tendrás que volver tu atención hacia el templo. Allí, en las reservas del santuario del templo, encontrarás una selección de nuevas caras que podrás conseguir, siempre que tengas el oro necesario. Cualquier cara que consigas reemplazará inmediatamente una cara de tu dado, mejorando el mismo con el transcurrir del tiempo. Por supuesto, es mejor planear con antelación, la cantidad de nuevas caras es limitada y si tus oponentes se quedan con las mejores, nunca podrás conseguir la victoria.


La variedad de nuevas caras es muy grande. Algunas pueden darnos hasta 6 piezas de oro de una tirada, otras añadirán puntos extra de victoria, multiplicarán los recursos obtenidos en el otro dado, etc…

Una vez tomemos la cara que nos interesa, deberemos extraer una de las que tengamos en cualquiera de nuestros dados y sustituirla por la nueva.

Este cambio de caras se realiza de forma rápida y sencilla simplemente ejerciendo un poco de palanca y añadiendo la nueva presionando suavemente. La calidad de los dados es realmente buena, y tras muchas partidas no verás deterioro en ellos ni en sus caras extraíbles.


De todos modos, al ser un juego de dados debemos tener en cuenta que cabe la posibilidad de que las caras añadidas no lleguen a aparecernos nunca en nuestras tiradas. Será cuestión de azar, con lo que cuantas más modificaciones hagamos, mayores serán las opciones de obtener resultados positivos.



Las cartas son la otra herramienta para hacernos con recursos y puntos de victoria al final de la partida, y de hecho hay algunas tan potentes que pueden desequilibrar fácilmente la balanza a favor de quien las posea.