La Otakuteca... Bestiarius


Si algo tiene la fantasía japonesa, especialmente aquella que se inspira en temáticas occidentales, es una falta absoluta de complejos que les permite atreverse a mezclar cosas que en nuestras cabezas son imposibles o simplemente no somos capaces de concebir. Esto es lo que hace Masasumi Kakizaki en Bestiarius, situando la acción en un continente europeo dominado por los romanos a finales del primer siglo después de Cristo. El elemento extraño es que junto a gladiadores y legionarios también encontramos los llamados subhumanos: trols, orcos, dragones, gólems y minotauros, una mezcla de mitologías y literatura fantástica que nos pinta un Imperio Romano que aparte de expansionista, también es bastante racista y manipulador.


Bestiarius es básicamente un manga de gladiadores, ya que todos los conflictos se suelen decidir en la arena del circo romano. Es una historia con muchas historias a la vez, con distintos personajes que se van cruzando entre ellos y cediendo el protagonismo cuando es necesario. Todas ellas son historias de gente que ha escapado o quiere escapar de las garras del Imperio Romano. A la vez, esta es una historia sobre que es una familia y la nula importancia que pueden tener los lazos sanguíneos para formar una. Es también un canto a la diversidad y una critica política, sobre las mentiras de los gobernantes y su forma de mantener al pueblo dormido gracias al espectáculo.


Todo esto y más en un manga dibujado con la excelencia y la espectacularidad de Masasumi Kakizaki, capaz de dar vida y emoción a un mundo tan extravagante como este. Sorprende incluso el dinamismo que es capaz de ofrecer una obra con un aspecto gráfico tan detallado. Pero si hay algún autor capaz de esto y más, ese es Kakizaki.

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Paseo de Europa, 29A

(Los Bermejales)

41012 Sevilla

 

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